10 cuestiones estratégicas en la gestión del agua
- Mantener los niveles de eficiencia de la red mediante la renovación progresiva de tuberías, la continuidad de las campañas de detección rápida de fugas y la minimización de los volúmenes de agua no controlados.
- Garantizar el control, la caracterización y el seguimiento de los principales consumos de agua de la ciudad, mediante la instalación universal de contadores de medida (especialmente en consumos municipales debidos a riego de jardines, fuentes de boca y fuentes ornamentales), la elaboración de un informe de evaluación anual del consumo de agua de la ciudad que contemple análisis específicos de las distintas demandas sectoriales, la realización de diagnósticos a instalaciones representativas de todos los sectores y el seguimiento de indicadores sobre consumo de agua.
- Minimizar el consumo de agua en usos municipales, mejorando la situación de las fuentes ornamentales, estudiando posibilidades de sustitución del agua potable por agua de calidad inferior en limpieza viaria o el riego de zonas verdes, y fomentando el diseño de las nuevas zonas verdes de uso público con criterios de bajo consumo de agua.
- Fomentar el uso de tecnologías ahorradoras de agua desde el ejemplo municipal, con la instalación generalizada de grifería y sanitarios eficientes en nuevas edificaciones públicas, la sustitución progresiva de elementos no eficientes en edificios municipales antiguos, la instalación de depósitos de recogida de pluviales o el aprovechamiento de aguas de renovación de piscinas para otros usos.
- Actualizar las tarifas bajo criterios de recuperación de costes y fomento del ahorro de agua, buscando la estructura tarifaria y el nivel de precios del agua más adecuados, y acercando a los consumidores a los costes de la gestión del agua.
- Avanzar en la redacción una ordenanza reguladora del consumo de agua, “Ordenanza Reguladora de la gestión eficiente del agua en Vitoria-Gasteiz”.
- Garantizar desde AMVISA que todos los consumidores puedan conocer sus consumos y su grado de eficiencia, a través de la factura y del desarrollo continuado de acciones de información y sensibilización para el fomento del ahorro.
- Continuar con las acciones destinadas a identificar y reconocer públicamente las buenas prácticas en el uso y gestión del agua.
- Promover y/o activar espacios de participación ciudadana para una nueva cultura del agua, a través de la organización de congresos, foros o jornadas sobre la gestión sostenible del agua y de los órganos de participación municipales.
- Apostar decididamente por la innovación y la tecnología aplicada a la eficiencia, incorporando de forma progresiva mejoras tecnológicas para la gestión del ciclo urbano del agua y las redes de abastecimiento (control activo de fugas, sistemas optimizados de gestión de abonados, modelización de redes, etc.), e iniciando estudios técnicos que desemboquen en la creación de infraestructuras y futuras redes para el aprovechamiento de recursos alternativos de aguas no potables.